DUALIDAD INTERIOR


Foto: Nio Gómez.
Texto: Javier Fernández Franco.

Madrugá: sigilo misericordioso. Luna y sol, silencio y vocingleo. Alfa y Omega. Mutismo de amargura para la agonía de las metáforas. Precisión de la liturgia que nos invita a rememorar en lo atávico, los ritos, tantas veces aprendidos. Sosiego, explosión, reserva, estallido, mudez, tañido, secreto manifiesto. Palabras que retumban más elevadas cuando nadie las pronuncia. Acento sonoro que se disuelve con el viento. Chirrían los goznes, desengrasados por la memoria. Retumba un golpe de llamador.

Solito  en la plaza estás,

escuchando al pregonero:

¡que suelten a Barrabás

y amarren al Nazareno!

 

 

 

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