Jóvenes voluntarios pasan el verano en el yacimiento de El Picadero

Un total de 25 jóvenes voluntarios pasan quince días de sus vacaciones de verano en el campo de trabajo ‘Plaza de Armas del Alcázar de Écija', que el Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ) está desarrollando en el referido municipio hasta el día 30 de julio.

Bautizado como ÉcijArqueológica, el campo de trabajo es una iniciativa de la asociación cultural local ArqInnova, que quiere que sirva para difundir el patrimonio histórico artístico de Écija “a todos los niveles” y para fomentar “el yacimiento arqueológico de El Picadero”, del que han salido importantes mosaicos romanos, un edificio colosal con frescos romanos comparables a los de Pompeya y, en general, vestigios que sirven para datar los dos milenios de historia de la ciudad, anteriores incluso a la fundación de la Astigi romana.

La mayoría de los voluntarios son chicos – 16 frente a nueve mujeres -, todos tienen entre 18 y 25 años y son de toda Andalucía y de casi todas las comunidades autónomas de España. Según ArqInnova, en ÉcijArqueológica hay chicos y chicas de Jaén, Granda, Málaga, Córdoba, Barcelona, Bilbao, Donosti, Navarra, Valencia, Murcia, Salamanca… y hasta un chico de Moscú.

Solamente cuatro de los 25 voluntarios son arqueólogos. El resto son historiadores del arte, periodistas, ingenieros, médicos, enfermeras, licenciados en Derecho, técnicos de sonido “y un chico que tiene 18 años, el más pequeño de todos, que aún no ha decidido qué quiere estudiar”, relata Cristina Cívico, una de las responsables de ArqInnova.

El presupuesto del campo ronda los 13.000 euros, de los que el IAJ aporta alrededor de 8.500; el Ayuntamiento ecijano colabora en el proyecto y casas comerciales y entidades locales también ayudan a completar el coste de la iniciativa.

La  tarea principal del campo de trabajo se centra en el yacimiento arqueológico de Plaza de Armas, el único espacio de la ciudad hasta el momento donde se ha podido documentar toda la secuencia ocupacional de la zona, desde la época protohistórica hasta la etapa moderna. Se trata de un yacimiento en activo, donde a día de hoy continúan los trabajos de excavación con un equipo multidisciplinar formado por restauradores, arqueólogos, investigadores y demás especialistas.

Los jóvenes voluntarios en el campo realizan tanto tareas de desbroce y limpieza del yacimiento como la limpieza y documentación de las estructuras del mismo, y el análisis y descripción del material arqueológico. Además, participan en actividades de carácter formativo y práctico y disfrutan de una programación de ocio que busca fundamentalmente promover la convivencia y el intercambio de experiencias de jóvenes llegados de diferentes puntos del país.